Estos días nos encontramos Silvia y yo impartiendo un curso de Atención al Cliente, Ventas, Calidad y Fidelización para personas que quieren incorporarse al mercado laboral y quieren hacerlo en sectores de ese ámbito.
Dentro de mi área, una de las dinámicas que he preparado ha sido la visión de la película “El método” de Marcelo Piñeiro, y el posterior debate.
Me encanta impartir este tipo de cursos, considero que el enriquecimiento es mutuo, ya que normalmente me nutro de muchísimas experiencias y es rara la vez que un curso de estas características no me aporte algo nuevo, sobre todo en el plano personal.
En el El método (por si no la habéis visto os la recomiendo encarecidamente), siete personas optan a un mismo puesto de trabajo, y la empresa les somete a una dinámica de grupo (encierro a lo gran hermano diría yo) para realizar la selección del candidato ideal.
En dicha dinámica de trabajo la empresa obviamente los lleva al límite, y es aquí donde la película resulta dura, por momentos cruel, y es que se muestran todas las miserias del género humano…
A lo que iba, durante el debate sucedió una de esas cosas que os comentaba antes, alguien consiguió que viera las cosas un poquito de otra manera: lo resumo y os pido que reflexionéis:
Es sobre la utilización de la belleza: una de las chicas del grupo comentó que no le gusta el abuso y aprovechamiento que de su atractivo físico hace una de las candidatas al puesto, y otra de las chicas del grupo, curiosamente de mayor edad que la primera, le comentó que estaba en total desacuerdo y esgrimió un argumento que hizo que todas le tuviéramos que dar la razón…
¿Por qué es lícito utilizar la inteligencia y no la belleza, si ambos a fin de cuentas son dos rasgos que la genética nos dota al azar? buenísima reflexión.....
Ala, besitos y abrazos: Belén

hola chicas, que trascendentales no??
ResponderEliminaryo creo que si es lícito usar la belleza, al igual que la inteligencia, pero no por separado sino como complemento.
Al igual que el que tiene muchos conocimientos es licito que utilice su sabiduría, pero esto no lo hace inteligente, sino solo sabio,(bello), pero si lo complementa, es decir es capaz de utilizar su sabiduría es cuando lo hace realmente inteligente.
Es decir hay que saber en que momento debes usar la belleza, para que los demás vean tu inteligencia.
Entendiendo la inteligencia como el saber elegir las mejores opciones que se nos brindan para resolver algo.
besines chicas
besines